Escribir correos lleva tiempo, y la IA puede darte un buen borrador en segundos. La clave está en indicar el contexto, el tono y el objetivo. Estos son los pasos, con prompts.
1. Dale contexto: quién eres y qué quieres
Un buen correo parte de un objetivo claro. Indica el destinatario, la relación que tienes con él y lo que necesitas conseguir.
“Redacta un correo para mi jefe pidiéndole una reunión de 20 minutos esta semana para hablar de mi carga de trabajo. Tono respetuoso y directo, máximo 120 palabras.”
2. Ajusta el tono
El mismo mensaje puede ser formal, cercano o firme. Indícalo y pide variantes para elegir la que mejor encaje.
“Reescribe este correo en dos versiones, una más formal y otra más cercana, sin cambiar el contenido: [correo].”
3. Responde mensajes difíciles
Para quejas, reclamaciones o negativas, pide una redacción educada y clara. Tú decides qué se dice y qué no.
“He recibido este correo de un cliente molesto: [correo]. Ayúdame a responder con empatía, sin admitir culpas que no tengo y proponiendo una solución.”
4. Pide un asunto claro
El asunto decide si tu correo se lee. Pide varias opciones breves y específicas.
“Dame 5 asuntos breves y claros para un correo en el que pido una factura pendiente de pago.”
5. Revisa antes de enviar
Pega tu borrador y pide que corrija errores y mejore la claridad, manteniendo tu estilo.
“Corrige la ortografía y la claridad de este correo sin cambiar mi tono: [correo].”
Antes de pulsar enviar
- Comprueba nombres, fechas, importes y datos adjuntos.
- Lee el correo entero: no debe sonar a plantilla.
- No pegues datos personales o confidenciales de otras personas en la IA.
Los prompts son ejemplos: adáptalos a tu caso. La IA puede equivocarse o inventar datos, así que revisa siempre lo importante antes de usarlo.
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